Walter Wust
La constancia y el cambio, son detalles que sin duda alguna nos llevan a la mejora; y si a esto le sumamos vocación y amor por lo que hacemos, entonces tendremos como resultado lo mejor de nuestras obras. Es este el proceso que caracteriza el trabajo de Walter H. Wust, fotógrafo y escritor, capaz de hacer de cada lugar de nuestro país un recóndito paraíso de luz y diversidad cultural. Walter H. Wust, visitante de continuo los más escondidos lugares del Perú, nos habla de su experiencia y exitoso trabajo en el transcurso de los últimos años.
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¿Cómo empezaste en la fotografía?
Comencé realizando mis primeras fotos por mi labor de escritor en diferentes medios, porque esto me exigía acompañar mis textos con diversas imágenes; luego sucedió que la fotografía se convirtió en mi principal medio de ingresos. Se inició una estrecha relación con el público, que empezó a apreciar mi trabajo. Ello me llevó a dedicar más tiempo a esta actividad. Ahora puedo decir que vivo gracias a mi labor de fotógrafo.
¿Cuál crees qué es tu especialidad como fotógrafo?
No me considero dentro de alguna especialidad. Para empezar, soy autodidacta. Creo que la práctica constante me hace evolucionar de un tema a otro. Por ejemplo: en un primer momento mis temas fueron la flora y la fauna, eso me lleva ahora como segundo paso a fotografiar todo aquello que tenga que ver con la naturaleza humana, y como consecuencia esto me conducirá en un largo plazo a incursionar en el arte natural, donde intentaré buscar geometría, colores y texturas de la naturaleza.
¿Te gusta la fotografía o sigues haciéndola por necesidad?
Ahora me apasiona porque es un tema que me exige más cada día y me abre puertas hacia nuevas metas y retos que me obligan a practicar y aprender más.
¿Qué sientes cuando miras tus fotos?
Una gran satisfacción, pero al mismo tiempo un desafío permanente para mejorar.
¿Qué quieres transmitir con tu trabajo fotográfico?
Si ves mi trabajo te das cuenta que es un homenaje a la diversidad del Perú, en su término más amplio y general, lo que incluye su belleza natural y riqueza cultural, comprometiendo temas tan diversos como su comida, su población, sus paisajes, entre otros asuntos.
¿Cuál crees que son los límites de la fotografía?
Hay un tema de respeto sobre nuestras diferencias culturales y lo que cada cultura comprende y significa; por ejemplo: muchas veces soy conciente que la presencia de una máquina fotográfica altera el orden del momento e interrumpe el normal transcurrir de los sucesos, debido a que muchas personas (de otras culturas) no reaccionan siempre de la forma que uno desea ante la cámara, por una razón de incomodidad; detalle ante el cual yo soy muy respetuoso porque en la fotografía se refleja si la persona quiso o no ser fotografiado; por esto yo jamás fotografío a alguien que no desea serlo.
¿Qué aconsejas a una persona que gusta de la fotografía y viaja constantemente, pero no se atreve a tomar fotos?
Le diría que pierda el miedo y que se lance a tomar fotografías con mucha osadía y audacia, porque eso se necesita; la persona debe sentir y comprometerse con lo que está tomando, entablando un compromiso con ello.


















