Daniel Giannoni

En el transcurso de los tiempos muchos han intentado dar un concepto a la filosofía, algunos lo han descrito como la ciencia de las ideas, otros como la disciplina que intenta reflexionar sobre la verdad, pero una de las más originales es la que mencionó Kiglaspers, el cual la describió como un camino en que siempre estamos buscando; quizás esta definición es la que más se ajuste al trabajo de Daniel Gianonni, un filósofo dedicado exitosamente a la fotografía de grandes obras artísticas e históricas, que siempre busca dar a lo que enfoca el valor que merece.

Daniel Gianonni, amante de las bondades de la naturaleza y creyente que el estatus de un fotógrafo depende de la forma de cómo hace y qué utiliza para realizar su trabajo, nos invita a conocer más de él a través de una entretenida entrevista en el cual nos cuenta sus inicios, anhelos e importantes conceptos aprendidos durante su larga y reconocida experiencia.

Ve el portafolio de trabajos

¿Dónde Estudiaste?

Estudie de forma autodidacta, debido que cuando cursaba mis estudios de letras (Filosofía) me di cuenta que habían dos formas de aprender las cosas, una es a través de los libros y otra por medio de la cosa misma; hasta aquel entonces yo nunca lo había hecho de esta última forma, es por ello que decidí hacer de mi “hobbie” de la fotografía una práctica empírica, a través del ensayo-error; medio año después me di cuenta que se podía convertir en una actividad que genere ingresos, es decir que ahora ya no solo parecía ser una afición sino un oficio.

¿Cuáles fueron tus primeras fotos?

Mis primeras fotos fueron de línea cultural, lo que me permitió cubrir en este rubro un vacío dejado por mis antecesores.

¿Qué es lo que más te gusta fotografiar?

Aunque les parezca mentira a quienes me conocen, la fotografía que más me atrae es la fotografía de tema natural , es decir aquello que involucra la vida silvestre y por consecuencia ambientes alternativos al de las ciudades, donde hay ausencia de sonidos, ruidos y elementos artificiales. Desgraciadamente he podido desarrollar muy poco este tipo de fotografía, debido a que mi clientela y el destino no me lo han permitido.

¿Transmites o haz transmitido alguna vez tus conocimientos sobre fotografía?

Tuve la suerte de siempre encontrar en mi camino inicial gente generosa que no escatimó en transmitirme sus conocimientos sobre fotografía, y eso ha generado en mí una deuda moral que me compromete también a mí en comunicar todo lo que sé a la gente que empieza. No tengo “secretos”: lo que sé lo transmito. Ahora soy docente en el Centro de la Fotografía y en la Pontificia Universidad Católica del Perú.

¿Qué sientes al mirar tus fotos?

Mis fotos me movilizan mucho, interiormente. Por un lado cuando veo que he logrado hacer una buena foto lo que siento es paz. Porque para mí la belleza de las cosas genera una tensión cuando más allá de contemplarlas queremos además transmitirla a los demás. Yo siento esto como una responsabilidad que pesa sobre mis hombros. Y esto no es fácil, es una guerra con los elementos. La foto lograda es el fin de esa guerra y por eso lo que siento es paz. Pero por otro lado toda foto lograda es también para mí la confirmación de que hay algo más allá de la belleza sensorial. Es como si detrás de las más bellas imágenes hubiera un cartelito que dijera “¿Te das cuenta?, no es esto lo que buscas”.

¿En cuántos formatos sueles trabajar?

A mis clientes siempre les doy a conocer que tengo el equipo necesario para el trabajo que quieran realizar, debido a que trabajo en todos los formatos: 35 ml., digital, análogo, medio formato y con cámaras de placas. Lo que el cliente quiere, lo tengo.

¿Qué elementos crees que complementan tu trabajo?

Considero que mi formación cultural como consecuencia de años de estudio, es el primordial complemento. Ello me brinda sensibilidad al realizar mi trabajo y confiabilidad ante mis clientes. Sin ello creo que hubiera sido difícil acceder a lugares de gran prestigio e interactuar con sus elementos que exigen el mayor cuidado y correcto criterio.

¿Con qué clase de iluminación trabajas?

Eso depende según el trabajo, debido a que la fotografía digital es enormemente flexible a los balances de color, lo que permite administrarla de la forma que queramos; pero claro está que para cada trabajo profesional la principal fuente de luz es la del flash, la cual uso con sus variados accesorios.

¿Para tí qué es un fotógrafo?

Para mi un fotógrafo es como un arquitecto, porque su trabajo es práctico y funcional, sin descuidar la belleza; es decir que es una persona cuya creatividad responde fácilmente a los objetivos comerciales y técnicos de la foto, incluyendo su lado artístico.